miércoles, 31 de enero de 2018

¿Qué entendemos por Tercera Edad?


La Tercera Edad engloba un grupo variados de personas mayores o ancianas, que se encuentran en la etapa vital conocida como vejez, en la que se producen importantes cambios físicos, psicológicos y sociales. El envejecer es un proceso gradual, natural e inevitable.

No es grupo homogéneo, cada persona en función de sus experiencias vitales desarrolla procesos cognitivos, destrezas o sensibilidades específicas, por lo tanto, no todos envejecemos de la misma manera, ni todos tenemos las mismas necesidades. Se caracteriza por ser la etapa de la plenitud, disfrute y descanso, alimentada de momentos e historias de vida.

Los principales cambios que se pueden producir en la vejez comportan varios aspectos:
  • Cambios fisiológicos que generan el envejecimiento de nuestro cuerpo: arrugas, pérdida de agilidad...
  • Cambios en la salud que favorecen la aparición de enfermedades (morbilidad y mortalidad).
  • Cambios nutricionales que provocan que nuestro metabolismo se vuelva más lento, y debemos cambiar los hábitos alimentarios.
  • Cambios en la actividad, que afectan al ritmo de movimientos, sin embargo es muy importante mantener la actividad.
  • Cambios en el sueño, alteran los ritmos de rutinas cotidianas por falta de sueño.
  • Cambios en la percepción de los sentidos ralentizando los reflejos, la agudeza visual y aditiva.
  • Cambios sociales, tanto con su circulo de amistades como con sus familiares, se adquieren roles distintos, paso a un segundo lugar su implicación en actividades comunes.
  • Cambios sexuales, condicionados por las limitaciones fisiológicas de su cuerpo y por la concepción estigmatizada de la vejez por la sociedad en la que está inmerso.
  • Cambios en autoconcepto afectado por los físicos derivan en alteraciones de la percepción de la persona, afectando a la autoestima y seguridad en sí mismo.
Los datos que recoge el Instituto Nacional de Estadística, en España en el año 2052 el 37% de la población superarán los 64 años, por ello, debemos anticiparnos a dar respuesta a este grupo de personas dando su espacio y calidad de vida en nuestra sociedad.

Nuestra tarea, como profesionales, se centra en potenciar las experiencias positivas, favorecer las habilidades socio-afectivas y optimizar las capacidades dentro de las posibilidades de cada individuo.

Salud y calidad de vida

La principal preocupación de las personas mayores, es la estabilidad económica y seguidamente, la salud. Debemos desmitificar esta concepción en esta etapa en concreto ya que la salud preocupa en todas los momentos de la vida del ser humano.

Como profesionales, tenemos el deber de ayudarles a afrontar las enfermedades, pasajeras o crónicas para que sean capaces de aceptarla y aprender a vivir con ella. Una buena actitud positiva, conociendo sus posibilidades y limitación, optimizan la recuperación del paciente, asumiendo las controversias como una fase más de la enfermedad.

Desafortunadamente, a día de hoy en nuestra sociedad, carecemos tanto de recursos específicos materiales como humanos para dar respuesta a estas necesidades. Por ello es necesaria la formación de personal altamente cualificado, imprescindible para saber atender a este colectivo, y mejorar su calidad de vida. La preparación de los profesionales expertos en tercera edad, debe ser contextualizada y fundamentada en el estudio específico de la etapa del envejecimiento.
Por Elena Ordoñez

jueves, 18 de enero de 2018

Actividades y Talleres de Animación Sociocultural


Tras la jubilación, la disposición de tiempo libre de la persona aumenta considerablemente, por lo que se entiende que el papel de la Animación Sociocultural en esta etapa vital puede llegar a ser muy estimulante, e incluso necesaria, para muchas personas que presentan interés en facetas y ámbitos en los que hasta la fecha no habían tenido oportunidad de implicarse o participar. Y motivo por el cual, los estados, países, comunidades y colectividades, han detectado la necesidad de establecer políticas de atención social que potencien y garanticen el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores. 

La #AnimaciónSociocultural es un elemento que muchos centros para mayores (residencias, centros de día, centros sociales...) emplean con gran éxito a la hora de organizar el ocio de sus usuarios en función de sus preferencias y de sus necesidades. Su principal objetivo es promover, proteger y prevenir ciertos aspectos de la salud de las personas mayores a través de actividades y talleres que inciden de forma muy positiva en la mejora de sus condiciones de vida. 

De forma paralela, la Animación Sociocultural también nos permite alcanzar otros objetivos no menos importantes como son: el favorecer la rehabilitación, el mantener la autonomía personal, el ayudar al usuario a integrarse y socializar en el centro, promover y compartir el trabajo grupal, estimular la participación en la vida sociocultural de la entidad...

En definitiva talleres y actividades grupales que ofrecen a la persona mayor una manera diferente y activa de asumir la vejez.


EJEMPLOS DE ACTIVIDADES Y TALLERES DE ASC
  • Juegos de grupo para fomentar la comunicación, las relaciones y la desinhibición. Recomendable grupos de entre 20 y 25 participantes. Ejemplos: juegos de mesa (cartas, puzzles, parchis…), campeonatos de ajedrez, torneos de dominó...  
  • Actividades intergeneracionales abuelos‐nietos en las que a través de juegos o actividades deportivas los nietos de los usuarios acudan al centro y se relacionen con los usuarios. Ejemplos: juegos tradicionales, carreras de relevo, petanca...
  • Una actividad de gran aceptación es el Bingo. Puede organizarse una vez a la semana en grupos de entre 30 y 40 personas. Para motivar la participación, se puede solicitar a los familiares que aporten pequeños obsequios para premiar la linea y el bingo (abalorios, pañuelos, caja de galletas, colonia…).
  • La relajación guiada es una actividad sencilla a través de la respiración y la fijación de imágenes placenteras y positivas. Se emplean melodías relajantes. Puede organizarse una vez a la semana en grupos de entre 5 y 10 personas.
  • Taller de música para estimular la comunicación, la expresión de las emociones, generar un ambiente apacible, y ayudar a la relajación. Ejemplos: audición de fragmentos musicales, instrumentos musicales, objetos sonoros, canciones populares, juegos de movimiento, improvisación e incluso se propone el baile. Puede organizarse una o dos veces a la semana en grupos de entre 30 y 40 personas.
  • Actividades de video-forum en las que se visionan películas que los propios usuarios seleccionan, y al finalizar se organiza un pequeño debate entre los usuarios. Puede organizarse una vez al mes en grupos de entre 30 y 40 personas. Ejemplos: ¡Vaya par de gemelos!, BenHur, Espartaco, Lo que el viento se llevó, Más bonita que ninguna, Tómbola, Marcelino pan y vino...
  • Manualidades orientadas a estimular las capacidades sensoriales, mentales y motrices. Ejemplo: pintura, modelaje, costura, collage... Puede organizarse una o dos veces a la semana en grupos de entre 20 y 25 personas.
  • Talleres de cocina en los que se realizan sencillas recetas que fomentan la participación y comunicación entre el grupo. Se realizarán recetas ajustadas a los medios disponibles, teniendo en cuenta si se dispone de cocina en el centro. Ejemplos: brochetas de frutas con chocolate, recetas tradicionales de repostería (bizcochos, torrijas, panellets...), concurso de tortillas, concurso de tapas...
  • Actividades especiales que coincidan con fechas señaladas: cumpleaños, navidad, semana santa, primavera, día internacional de la tercera edad....
Estos son sólo algunos de los ejemplos de actividades y talleres de ocio y tiempo libre que se pueden enmarcar dentro de las programaciones de los centros para la tercera edad. Seguro que a ti se te ocurren muchos más.