jueves, 27 de noviembre de 2014

El Show de...Hogewey?

















¿Te acuerdas de la película el Show de Truman?... sí, esa en la que la vida de Truman (Jim Carrey) es filmada a través de miles de cámaras ocultas, las 24 horas del día, y es transmitida en vivo a todo el mundo, aunque este no es consciente.

Ups perdón...esta entrada contiene spoilers! (Lo que viene siendo que destripo un poco la película en cuestión).

La ciudad natal de Truman, Seahaven, es un decorado construido bajo una cúpula gigante y poblado por actores de la serie y del equipo, lo que permite controlar cada aspecto de la vida de Truman, incluso el clima y las luces diurnas y nocturnas. Para evitar que Truman descubra su falsa realidad,la productora ha utilizado todos los medios para anular su sentido de exploración, incluyendo "matar" a su padre en una tormenta en un viaje de pesca para infundir en él miedo al agua.

Sin embargo, pese al control de, Truman no se conforma y quiere saber más.

Pues ahora imagínate que Seahaven existe... pero en lugar de actores y técnicos, es habitado por médicos, celadores y enfermera, y que no solo hay un Truman, sino 150 de ellos que viven ajenos a su realidad, aunque no por un programa de televisión, sino por una padecer una enfermedad.

Este Seahaven de la demencia se llama Hogewey, un pueblo como cualquier otro. Tiene sus cafés, sus restaurantes, sus tiendas, su teatro, su parque… pero tiene algo que lo hace completamente diferente a cualquier otra localidad del mundo: todos sus habitantes padecen algún tipo de demencia. 

Los 150 residentes de este lugar cercano a Amsterdam están acompañados en todo momento por médicos, celadores y enfermeras, camuflados como jardineros, peluqueros, mecánicos o vendedores para no perturbar el idílico clima.



Hogewey es una especie de hospital al aire libre de 16.000 metros cuadrados especialmente diseñado para sus vecinos. Ellos pueden andar sin límites por sus calles -que además están decoradas como en los años 50- y vivir tranquilamente, sin sentir que están siendo tratados por una enfermedad que no tiene cura y que ni siquiera saben que padecen.




Fue fundado en el año 2010, y los residentes han sido diagnosticados con ‘demencia extrema’.  Su media de edad es de 83 años y son cuidados por 250 profesionales de la salud y voluntarios que ofrecen su ayuda. Los pacientes viven en grupos de 6 o 7 en alguna de sus 23 casas. En ellas también duermen dos cuidadores, que velan por su bienestar. Los residentes disfrutan de habitaciones individuales, pero comparten la cocina y la sala de estar.

Hogewey ofrece grandes beneficios frente a los hospitales tradicionales, lo primero que notan los pacientes es una menor ansiedad. Se encuentran en un entorno familiar, tranquilo y humano, que reconocen y en el que se sienten seguros. Están rodeados por objetos que conocen y por personas muy parecidas a ellos, con los que comparten valores e historia. Todo el mundo se mantiene activo, porque siguen haciendo las cosas que todavía saben hacer, en vez de las que han olvidado.

En el complejo se realizan actividades como cocina, ciclismo, literatura o pintura, todos los ancianos puedan disfrutar de un ocio de calidad que además fomente su autoestima y permita que sus habilidades cognitivas se mantengan frescas. Se anima a que los pacientes sigan haciendo las mismas cosas que hacían en casa: pelar patatas, arreglar el jardín, hacer la colada, ir a comprar… todo para que puedan sentirse bien haciendo cosas que les son familiares.



Las casas también tienen sus peculiaridades. Una de ellas, por ejemplo, está decorada como una mansión, y los cuidadores se comportan como criados. En ella vive los enfermos que anteriormente disfrutaron de un alto nivel de vida, para que se sigan sintiendo igual. En otra, la decoración es mucho más simple. En ella viven carpinteros, fontaneros o electricistas, que disfrutan de un hogar muy parecido al suyo.

Y por supuesto, en Hogewey también hay diversión. Periódicamente se organizan bailes y espectáculos para que todos los residentes pasen un buen rato. En ellos su escucharse música que estuvo de moda en Holanda en la década de los 50. Antes de acudir al baile, las mujeres pueden peinarse en el salón de belleza del pueblo.

Pero claro, vivir en Hogewey no es barato, aunque está subvencionado por el estado, son unos 4000€ mensuales lo que pagan los residentes. Aun así la lista de espera se alarga varios años.

A pesar de que solo lleva en activo desde hace cuatro años, los beneficios de esta iniciativa frente a la hospitalización clásica o el habitual centro de internamiento es evidente: los pacientes suelen consumir mucha menos medicación, viven más, parecen más felices y responden mejor a las pruebas que miden su memoria y su capacidad de expresión, según publicó el año pasado la CNN. 

El éxito de esta iniciativa ha hecho que otros países se animen a imitarla. Esperemos que algún día España se sume a esta gran idea.


lunes, 6 de octubre de 2014

GUÍA de autocuidado y cuidado para personas CUIDADORAS familiares de personas mayores en situación de dependencia



De forma repentina o gradualmente, en muchas ocasiones, los cuidadores noveles se sienten abrumados por interrogantes e inseguridades que irrumpen en su vida cotidiana sin preaviso. 

¿CÓMO lo hago?, ¿CÓMO reorganizo mi vida?,... la vida da un giro repentino, y el cuidado del enfermo afecta directamente tanto al cuidador como a los que le rodean, traduciéndose en importantes cambios a nivel de salud, trabajo, familia,...

Por suerte la guía que hoy presentamos nos ayudará a resolver esas grandes dudas que nos agobian, y a reorganizar algo mejor nuestro tiempo.




miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Conoces el MINDFULNESS?




Mindfulness es una cualidad de la mente o más bien la capacidad intrínseca de la mente de estar presente y consciente en un momento determinado, en un momento en que cuerpo y mente se sincronizan totalmente en un instante de realidad presente. 

El mindfulness puede entenderse como atención y conciencia plena, como presencia atenta y reflexiva a lo que sucede en el momento actual. Pretende que la persona se centre en el momento presente de un modo activo, procurando no interferir ni valorar lo que se siente o se percibe en cada momento. Es esa cualidad propia de cualquier ser humano pero que ha sido motivo de estudio principalmente en el paradigma oriental. La experiencia de mindfulness se devela y se entrena en una disciplina o práctica llamada meditación.

Puede ser que el tema de la meditación no sea para ti, pero hace unos días recibí un correo de la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal en el que se hablaba de la práctica de Mindfulness para prevenir el Alzheimer, ahora parece más interesante, verdad?


NOTA DE PRENSA de la Fundación para la Educación y el Desarrollo Transpersonal


El alzheimer se puede prevenir gracias a la práctica de Mindfulness

  • Varios estudios señalan a este método de meditación como uno de los más adecuados para combatir el alzheimer y todos los trastornos de conducta asociados.
  • El programa de Mindfulness para la Tercera Edad incluye una serie de actividades enfocadas a la autoconciencia. 
Madrid, 1 de septiembre de 2014. Cada vez son más las personas mayores que acuden a clases para entrenarse en meditación a través de Mindfulness como medida de prevención ante la temida enfermedad del alzheimer. Gracias a la práctica de este programa, la mente permanece centrada en el momento actual, observando, sintiendo y percibiendo todo lo que rodea al individuo. Es una atención plena que, según la tutora de la Escuela de Desarrollo Transpersonal responsable de la coordinación de estos talleres, Marisa Torrejón, “es muy beneficiosa para prevenir el alzheimer ya que permite a los mayores focalizar la atención, tener una consciencia del presente, y este es un punto muy importante para reducir el deterioro neurodegenerativo al no olvidar nuestro yo interior y todo el mundo de sensaciones que a menudo pasan desapercibidas”. 

Las clases que organiza esta escuela, entidad madre de la Fundación Transpersonal y colaboradora de las actividades formativas, están compuestas por un grupo de unos 20 mayores que realizan actividades como el senderismo contemplativo, la meditación a través de dibujo y musicoterapia y las lecturas con alma. “Es muy sorprendente lo que llegan a exteriorizar estas personas cuando sacan a flote sus emociones y las comparten con el resto del grupo. A través de la atención plena y observación descubren que se puede mirar la vida de un modo completamente diferente desde el que reducir ansiedades y temores”, ha matizado Torrejón.

El alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas más crueles y frenar su avance se puede lograr con sencillas prácticas de meditación. Son varios los estudios científicos que avalan que el entrenamiento de la mente con Mindfulness es eficaz como ejercicio de prevención para este tipo de demencia así como para sus trastornos asociados como la depresión o los delirios. En concreto, el estudio de David Creswell, profesor de la Universidad de Carnegie, publicado en la revista Brain, Behavior & Immunity, señala que los ejercicios mentales a través del Mindfulness reducen un gen pro-inflamatorio en el sistema inmunológico que es el causante de una serie de enfermedades de tipo cardiovascular y neurodegenerativo.

Desde la experiencia, Torrejón señala que “el alzheimer se puede frenar dedicando tan solo unos minutos al día a atender y observar lo que sucede en nuestro interior pero también en el exterior”. Y añade que con esta enfermedad “te desconectas poco a poco y es ahí donde el Mindfulness te ayuda a conectarte con tus sentidos y con el medioambiente, algo que sin duda, favorece nuestra vitalidad al sentirnos menos angustiados”.


Altos directivos, colegios, universidades y hospitales también se han echo eco de la cultura Mindfulness. Algunos de los beneficios de integrar esta dinámica de meditación en la rutina diaria están relacionados con la mejora de la concentración, el aumento de la memoria y la disminución de los cuadros de ansiedad y depresivos. Todo ello encaminado hacia el impulso de las fortalezas personales y la paz interior. 

La Fundación para la Educación y Desarrollo Transpersonal (FEDT), es una organización sin ánimo de lucro que tiene como finalidad básica el ejercicio de la docencia y la investigación científica en el ámbito de la autoconciencia.